"Junto con la asunción de Jorge Rafael Videla, juró como ministro de relaciones Exteriores y Culto el contralmirante César Augusto Guzzetti, un oficial submarinista que había pasado gran parte de su vida observando el mundo desde su periscopio. Toda una imagen."
Treinta y cuatro años después la presidente nombra como Canciller a un ¿funcionario? que se la pasa más tiempo discutiendo para adentro que trabajando en la política exterior del país.
Nada ha cambiado.