viernes, 22 de abril de 2011

LA CALLE NO SE ABRE

      "La calle no se abre" era el grito de los familiares de las víctimas de Cromagnon al final de la lectura del fallo de la Cámara de Casación. Bartolomé Mitre, entre Ecuador y Jean Jaures permanece cerrada desde fines de diciembre de 2004 cuando ocurrió la tragedia que se llevó cientos de vidas.
      Ya han pasado más de seis años, y si bien en muchos familiares el dolor aun debe ser profundo, no puede seguir cargándose el duelo sobre las espaldas de los demás vecinos y ocasionales transeúntes de la zona. Es una tarea que cada uno debe hacer hacia si mismo y no en contra de los demás.
      Pienso en todos los lugares donde han ocurrido tragedias. ¿Deberían estar cerrados?
¿Deberíamos clausurar plaza de mayo por las víctimas del bombardeo de 1955?
¿Deberíamos cerrar las calles y avenidas donde cayeron asesinados las 34 víctimas de la represión de diciembre de 2001?
¿Deberíamos cerrar la Estación Avellaneda donde cayeron Kosteki y Santillán?
¿Deberíamos clausurar la ruta 11 en el lugar donde murieron los alumnos del Colegio Ecos?
¿Deberíamos cerrar el ramal del tren sobre cuyas vías fue abusada y asesinada Lucila Yaconis?
     Y así hay cientos, miles de ejemplos.
      La cristalización de la tragedia no es más que el triunfo de la muerte sobre la vida y ello no es nada bueno. 
     Debemos superar la muerte, debemos vivir y generar vida. Mirar al futuro, no al pasado.
      

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo, mantenerla cerrada es completamente absurdo.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Vamos, haga catarsis que es gratis...por ahora.